A lo largo de los años, el consumo energético ha aumentado de forma desmedida, en muchos casos porque no somos realmente conscientes del gasto que suponen algunos de nuestros hábitos y de los impactos ambientales que estos tienen. 

Es por eso que un elemento clave de la concientización ambiental es el cuidado de la energía, evitando derroches o consumos innecesarios. Para ello, las buenas prácticas cotidianas son fundamentales para reducir los consumos energéticos.

Cuidar la energía en nuestros hogares es una tarea que está al alcance de todos. Con pequeñas modificaciones en la forma de usar la electricidad, el agua o el gas en nuestras vidas podemos aportar al cuidado de nuestra casa común y generar grandes ahorros en las facturas.

Si tomamos en cuenta las nuevas tecnologías a la hora de hacer un recambio de artefactos o arreglos en nuestras casas, estaremos haciendo un cambio aún más positivo hacia la eficiencia energética. Es decir, usando la energía de una manera consciente.

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA AHORRAR ENERGÍA,
EVITANDO DERROCHES O CONSUMOS INNECESARIOS