Están realizándose acciones conjuntas de la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable y San Luis Agua para que las intendencias se adecúen a las normativas ambientales vigentes. La situación heredada es compleja, hay vertidos cloacales y basurales a cielo abierto en el territorio provincial.

Sin fondos, sin capacitación y sin articulación. Así dejaron a las intendencias sanluiseñas. La Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable tras recorrer 11 municipios de los cuatro puntos cardinales señaló que todos cuentan con uno o más basurales a cielo abierto.

“Ha faltado interés en resolver el problema de la basura, no hubo educación ambiental, no hubo campañas provinciales, ni trabajo articulado. La gente se acostumbró a tirar basura por todos lados, cuando en varias provincias ya es trabajada como un recurso necesario para la economía circular”, afirmó Aníbal Cattáneo, director de Gestión Ambiental de Residuos.

Uno de los ejes más necesarios fue la recuperación del diálogo y articulación con las intendencias, que estuvieron a la deriva en materia ambiental. “Fuimos a Justo Daract, Fraga, Juan Llerena, San Francisco, Villa de la Quebrada, Villa Larca, Cortaderas, Arizona, El Volcán, La Punta, Juana Koslay y notamos que para la administración provincial pasada, nunca fue una prioridad, la gestión de los residuos”, enfatizó Cattáneo. Luego del primer paso con Juan Llerena -que se encamina a convertirse en una intendencia sustentable- convenios similares serán firmados con San Francisco y Cortaderas en los próximos días para concretar su plan GIRSU (Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos).

Si buscamos en las imágenes satelitales encontraremos fácilmente los manchones y los colores de las piletas de las plantas de efluentes cloacales. Los basurales a cielo abierto también son apreciables. Son problemas de varios años, cuya urgente resolución será posible con el compromiso de la comunidad y el municipio.

Luego del 10 de diciembre pasado se multiplicaron los esfuerzos para llegar a todas las localidades, haciendo un mapa de contaminación ambiental, y trabajando en resolver los problemas más urgentes, con los municipios, sin distinción política.

“Hubo un abandono del trabajo ambiental, falta de mantenimiento y falta de capacitación de los empleados municipales. “Desde la gestión pasada no hubo colaboración genuina o acciones coordinadas con las intendencias. No hablaban con ellos. En una gestión tan partidizada como la pasada, el ambiente, los efluentes cloacales, los basurales a cielo abierto no eran una preocupación”, concluyeron desde la cartera ambiental.